Recuerdo la primera vez que te besé. La recuerdo porque fue
la primera vez que mi corazón se olvidó de latir. Cuando nuestros labios se
rozaron, yo lo sabía. Sabía que me haría adicta a ti. Y ahora aquí estoy. En la
oscuridad de mi habitación, prisionera de tu perfección. ¿Qué esperabas? Haces
que sea imposible no quererte. No consigo sacarte de mi cabeza ni un instante.
Tus caricias, tus abrazos, tus besos, la forma en la que me miras, en la que me
sonríes. Haces que pierda la cabeza. Y me susurras al oído que me quieres, y no
te das cuenta de que tu voz y esas palabras se quedan grabadas dentro de mí. He
llegado a un punto en el que ni siquiera yo misma sé cuánto te quiero. Porque
es algo tan grande y sincero que ni siquiera se puede medir. No me hace falta
buscar una razón por la que sobrevivir, ya no. Porque esa razón eres tú.
bienvenida a blogger:p, me gusta bastante tu blog, aunque esta claro que vas a mejorar mucho, es muy bonita esta entrada, sigue asi, pasate por el mio y dejame un comentario o sigueme si te gusta:p http://lovemeonemoretimee.blogspot.com.es/
ResponderEliminarGraciaas:3
ResponderEliminarYa sigo tu blog, y me encanta.
Gracias por comentar, unbesito:)